viernes, 25 de mayo de 2012

Para reír por no llorar, la historia de Shuuke Abdirahman Odowa


Esta es la historia de Shuuke Abdirahman Odowa, un somalí de mediana edad, que el pasado 18 de abril explotó y quiso decirle a todo el mundo que le dejasen en paz de una vez.

Todo comenzó el 14 de octubre de 2009, cuando Shuuke, que era comandante de Hezbul Islam (partido islamista), desertó junto con otros 19 combatientes del partido que había luchado contra Al Shabaab, por el control del sur de Somalia. En una ceremonia, los desertores fueron bien recibidos por el Gobierno Federal de Transición de Somalia, que anunció a bombo y platillo que unos rebeldes islamistas habían desertado y decidido apoyar al gobierno. En esa ceremonia alguien le hizo a Shuuke Abdirahman Odowa esta foto:

Desde ese día, cada vez que se da una noticia en el mundo sobre sheikh Mukhtar abu zubeyr AKA Ahmed Abdi Godane, líder de los islamistas de Al Shabaab, poderosos aliados de Al Qaeda en Somalia, la noticia se acompaña de esa foto de Shuuke. Seguramente nunca le ha gustado esta confusión. Imagino que en su pueblo o comunidad más de uno le ha tomado el pelo (como aquí en España se bromeó con Gaspar Llamazares cuando una foto suya fue distribuida por EEUU como la de un peligroso terrorista). Pero la gota que colmó el vaso fue cuando el día 18 de abril, la todopoderosa y omni-respetada revista TIME publicó la incuestionable lista de las 100 personas más influyentes del mundo 2012, y ahí estaba la foto de Shuuke, presentado como el peligroso terrorista líder de Al Shabaab, que también alguna sonrisita habrá echado a cuenta del pobre señor Shuuke Odowa. 

viernes, 18 de mayo de 2012

Repartid el poder como buenos hermanos, la oferta estrella

Tengo que confesar antes de nada que no creo que los políticos que tenemos en Europa sean mejores que los que tienen en África, ni peores tampoco. En cuanto a calidad humana y profesional se refiere, por lo general -y sin contar con el dinero invertido en comprar-vender una imagen- ser honesto, responsable e íntegro parece ser que no te lleva muy lejos en el mundo de la política.

El pasado 12 de abril se produjo un golpe de estado en Guinea Bissau. El gobierno que resultó derrocado era interino, puesto que el país se encontraba en mitad de un proceso electoral para elegir un presidente que reemplazase al difunto Malam Bacai Shana.

Pasando por alto la idiosincrasia de este país y su historia de golpes de estado y disputas por el poder entre “narco-generales”, como tan bien define el periodista José Naranjo, al leer una noticia del día 8 de mayo, me fijé en que pasa desapercibido una vez más un tema que considero grave: Nadie cuestiona que se intenta imponer como solución algo absurdo. El gobierno derrocado no quiere admitir la solución propuesta por ECOWAS, Comunidad Económica de los Estados del África Occidental, “porque considera que legitima los golpes de estado”.

Aunque la noticia no ahonda más en el tema, lo que no admite el gobierno derrocado de Guinea Bissau es lo que yo llamo la “Oferta Estrella” de la Unión Africana y todos los bloques regionales del continente: el reparto del poder.


Si alguien da un golpe de estado o roba unas elecciones, en lugar de desaprobar lo ilegal, los mediadores llegan y proponen que entre la víctima y agresor se repartan el poder. Tanonoka Joseph Whande, el clarividente periodista zimbabuense, exiliado en Botsuana, que tanto me hace disfrutar y aprender, cuando hablaba de esta “oferta estrella” en el caso de las elecciones fraudulentas en Zimbabue, en 2007, lo comparó con un robo. Si un ladrón entra en tu casa y te roba todas tus posesiones, pero lo pilla la policía, tú no esperarías de ningún modo que la solución que te ofrezca la policía sea que ¡os sentéis a negociar, el ladrón y tú, y os repartáis el botín! Pues esta es la oferta que tan solemnemente ofrecen siempre los líderes africanos y que han ofrecido ahora en Guinea Bissau.

jueves, 3 de mayo de 2012

Somalia for dummies, o cómo hablar sobre Somalia en tres fáciles lecciones

1 – Toda la violencia ejercida por extranjeros, aunque ni se identifiquen, es legítima, porque es contra “supuestos piratas”.

2 – Toda la violencia infligida por somalíes es responsabilidad de los “islamistas”, nunca otros somalíes armados, como sus fuerzas armadas.

3 - En Somalia no hay nada de qué hablar más que de violencia, bien por culpa de los piratas o de los islamistas terroristas. (Del hambre, aunque sea causa de la política -o su falta- del día a día, sólo se habla cada cuatro años, cuando hay sequía).

Fin. Esto es todo lo que hay que saber para empezar a informar sobre este país.

Con este fácil recetario hablamos y nos informamos de lo que ocurre en Somalia y en el Océano Índico. Así, cerramos los ojos a la realidad que va como en paralelo a la información internacional.

Gracias a esta visión no nos escandaliza que en marzo, Europa haya ampliado hasta diciembre de 2014 su EU Force, o misión Atalanta, lanzada por España en diciembre de 2008, cuando presidía la UE, para defender de los piratas a los buques, pesqueros y cargueros extranjeros “vulnerables” en el Océano Índico.


Si hay alguien vulnerable ahora mismo en el océano Índico son los pescadores de la región, no los grandes pesqueros o buques, a los que ahora se permite llevar guardias armados a bordo y atacar objetivos incluso en tierra.