sábado, 21 de abril de 2012

La técnica de “en anteriores ocasiones” se usa con Boko Haram y hasta con la familia real española

Llevo años observando cómo se abusa de esta técnica de mentir sin mentir cuando se habla sobre África y sus conflictos, para achacarlos falsamente, o al menos sin pruebas, a sus supuestas “arcaicas maneras de arreglar diferencias religiosas o entre etnias”. No sabía cómo llamarla hasta el 14 de abril de 2012, cuando tras el accidente del viernes del rey en Botsuana, el sábado los telediarios de La Primera dieron la noticia de la siguiente forma: se cuenta el incidente con imágenes de la clínica y seguidamente de todos los miembros de la familia real entrando y saliendo del hospital. Durante las segundas se subtitula “EN ANTERIORES OCASIONES toda la familia real visitó al monarca”. Cuando la noticia real del momento era: nadie ha ido a visitarle ni ha dicho “voy para allá”, que nosotros sepamos. En lugar de decir la verdad o callar, otra forma de desinformar muy común, van más allá y mezclan en la misma noticia imágenes con la intención clara de mentir sin mentir. Al espectador le queda en la retina el hospital en que está el rey accidentado y toda su familia entrando y saliendo de visita, ¿quién puede acusarles de mentir si han dicho que las segundas imágenes eran de anteriores ocasiones? Así decidí dar a esta técnica el nombre de “en anteriores ocasiones”.

Con Boka Haram, la secta islamista terrorista de Nigeria, se utiliza la misma técnica en el 90 por ciento de las ocasiones en que se habla de ellos. No estoy negando que comentan terribles atentados. Pero además de los suyos, se les acusa de toda la violencia que tiene lugar en el país y no se sabe a quién atribuir, o no se quiere hacerlo si se conoce a los verdaderos responsables, o incluso porque se considera “complicado” para los tontos lectores/espectadores comprender quién es el autor del atentado, y se decide que es mejor cargárselo a los ya conocidos, total “la gente no se entera”.

domingo, 15 de abril de 2012

Tres son tres los presidentes genocidas...

Y ninguno piensa pagar pos sus crímenes.

No restrinjo a tres el número de genocidas en el mundo, pero cuando hay pruebas que lo demuestran y encima esas personas son la máxima institución y representación del pueblo al que asesinan y atormentan, creo que es nuestro deber como seres humanos denunciarlo sin descanso, exigir que inmediatamente dejen de ser presidentes de aquellos países a los que han dominado asesinando y exterminando conscientemente a parte de su población, que se les retiren todos los cargos, honores y contemplaciones, al menos por parte de nuestros gobiernos. Debemos exigir sin descanso que sean juzgados ante los tribunales que los requieren. Y que su juicio sea justo, para que si fueran inocentes, lo demuestren y sigan con sus vidas.


Hay tres hombres ocupando la presidencia en tres países del continente africano, cuyos crímenes contra la humanidad y genocidio han sido desvelados con pruebas, datos y testimonios. Dos de ellos con requerimientos judiciales. El caso del tercero está a punto de ser escuchado en algún tribunal del mundo.